EL OPORTUNISMO DE MAREA SOCIALISTA
EL OPORTUNISMO DE MAREA SOCIALISTA
Es obvio y para un marxista más que la economía capitalista venezolana vigente tiene talones de Aquiles lo peculiar del escrito es su factibilidad para solventarlos al interior del propio Estado capitalista con propuestas “transicionales socialistas”.
“Mire para finalizar le quiero señalar a los lectores que lo más importante es no engañarse. Nosotros como marxistas, somos partidarios de la nacionalización de la totalidad del Comercio Exterior. Pero, supongamos que el gobierno no ve esa medida, porque supone que es muy conflictiva, porque no entra en su proyecto actual, por la razón que sea. Bueno, proponemos que al menos, las importaciones de alimentos y los productos básicos que se importan sean un monopolio estatal. ...”. Con respecto a la banca, “... Claro que nosotros creemos que en un modelo de transición al socialismo toda la banca debe estar estatizada, como el comercio exterior como las industrias básicas. Eso es así, pero por las mismas razones que proponemos medidas transicionales en relación a la inflación proponemos estás en relación al sistema financiero. Supongamos que no se nacionaliza la banca porque al gobierno o al presidente no le parece conveniente por un problema de ritmos o proyecto ideológico, seguramente podemos encontrar otras formulas transicionales pero siempre en el sentido de profundizar la revolución y actuar en función de favorecer al pueblo pobre, no provocando inflación y/o crisis o desasosiego económico. Ajá ¿qué otras medidas se pueden tomar? la primera que proponemos es que el control de todos los depósitos esté en manos del estado. En pocas palabras, que la banca transnacional no tenga ningún control de los dineros del estado ni de los ahorristas venezolanos. Que solo cumpla su función intermediaria. ...”.
Como no pueden convencer a Chavez de planteamientos “socialistas”, terminan ofreciéndole alternativas que sirvan de sostén al Estado burgués que este no desea cambiar. Si algo es autentico en el escrito es el llamado a que no hay que engañarse.
Para Marea hay que respetar que Chavez no le parezca conveniente por su problema de ritmos o proyecto ideológico. Esto contradice los intereses de la clase que pretenden representar. Para nosotros, es a los trabajadores a quienes hay que plantearles que las reformas que maquillen el estado capitalista de los patronos no son las que nos salvarán de los embates de la crisis financiera mundial del capitalismo; que con esos paños tibios seguirán siendo los trabajadores y los oprimidos los que terminen pagando los platos rotos del producto de la crisis; y que en última instancia tales medidas lo que pretenden es salvarle el pellejo a la propia burguesía nacional dueña del Estado que aún gobierna Chávez, de la crisis que confronta el capitalismo imperial de las metrópolis y que trasladan a nuestros países atrasados.
La vanguardia de los explotados y los oprimidos deben organizarse estratégicamente en su partido de los trabajadores, plantear las únicas medidas posibles que impidan que las conquistas alcanzadas para las masas sean barridas como consecuencia de la crisis mundial financiera: La clase trabajadora en movilización debe levantar las consignas de la expropiación sin pago alguno de la banca privada y someter a su control el crédito para que sea aplicado en el desarrollo planificado de nuestros recursos y de la agroindustria. De igual forma deben plantear la expropiación de todas las empresas productoras de materias primas y bienes de primera necesidad, en particular de la industria petrolera, y someterlas al control de sus trabajadores. Así mismo deben exigir la plena nacionalización del transporte de bienes y mercancías, así como monopolizar bajo su control el comercio exterior de exportaciones e importaciones.
Durante 10 años de gobierno se nos ha recalcado a los trabajadores y al pueblo que este es un gobierno socialista, sin embargo han sido la burguesía importadora y la burguesía financiera (la banca) los grandes beneficiarios de una ausencia total de planificación económica nacional que ha sustituido la producción nacional por una economía de puertos donde todo o casi todo debe ser importado. Ante los embates de la crisis mundial del capitalismo que nadie en el propio gobierno de Chavez pretende darse por enterado se nos ofrece como alternativa, recurrir a la burguesía oligarca y golpista para tratar de enmendar el capote, o sea, todo lo contrario a un planteamiento realmente socialista.
La burguesía nacional sólo es capaz de subsistir a cambio de las migajas que le cede el imperialismo en nuestros países atrasados. Cualquier sostenimiento de esta burguesía desde las ilusiones del nacionalismo burgués siempre será a costa de una mayor explotación de los trabajadores.
La alternativa de los trabajadores y del pueblo es socialista, no sólo en nuestro país porque es imposible concretarlo en uno solo, sino en el resto de los países de Latinoamérica, es la unión de estados socialistas de América Latina, la alternativa efectiva frente a la pretensión de imposición del imperialismo yanqui para que paguemos nosotros la factura de sus desmanes.